Inside Rosson House

Sometimes our visitors want to learn more about Rosson House, the people who lived there, and the historical artifacts in our collection. Piece by piece and room by room, we are gathering that information for you here! When available, Spanish language translations of each topic can be found after the English language versions.

  • The Attic - El Ático

    At roughly 1,400 square feet, the Rosson House attic is the same size as each of the other floors of the House. Here’s what we know about its history:

    The daughters of the second family to own the House (the Goldbergs) liked to roller skate in the attic.

    The third family to own Rosson House (the Higleys) hired girls from the Phoenix Indian School for domestic help in the House, and some of the girls would live in the attic. Learn more about the Phoenix Indian School from the Heard Museum exhibit, Away From Home: American Indian Boarding School Stories.

    Boarder’s room in the attic, c1977.

    The fourth family to own the House (the Gammels) finished the attic and subdivided it into five separate rooms, to accommodate boarders. The rooms had access to electricity and running water.

    During World War II, boys from St. Mary’s school lived in these attic rooms. The students were sent to live with the Gammels because there weren’t enough nuns to supervise all of the children sent to boarding school at St. Mary’s. According to interviews with Georgia Gammel Valliere, the boys were like a part of the family and would eat their meals with the Gammels.

    When the City of Phoenix purchased Rosson House in 1974, there were a total of 19 people living in the House, including 5 people who lived in the attic. A second set of stairs had been installed from the second floor landing to the attic. Running water and electricity had also been added to the attic. During restoration of the House, the attic was returned to its original condition, with the exception of the insulation installed. The attic has no air conditioning.

    Currently, part of the attic is used for seasonal storage, with the remainder set up for VIP tours.

     


    Cuenta con aproximadamente 1,400 pies cuadrados; es del mismo tamaño que los otros pisos de la casa. Esto es lo que sabemos de su historia:

    Las hijas de la segunda familia dueña de la casa (los Goldbergs) disfrutaban de patinar en el ático.

    La tercera familia dueña de la Casa Rosson (los Higleys) contrató a chicas de la Escuela India de Phoenix (Phoenix Indian School) como ayuda doméstica, y varias de las chicas vivieron en el ático. Para más información acerca de la Escuela India de Phoenix, visita Lejos de Casa: Historias de Internados de Indios Americanos, una exhibición del Museo Heard. Away From Home: American Indian Boarding School Stories.

    La cuarta familia en ser dueña de la casa (los Gammels), renovaron el ático y lo dividieron en cinco cuartos diferentes para proveer espacios para sus huéspedes. Estos cuartos tenían acceso a electricidad y agua corriente.

    Durante la Segunda Guerra Mundial, estudiantes de la escuela de St. Mary vivieron en estos cuartos del ático. Éstos estudiantes fueron enviados a vivir con los Gammels porque no había suficientes monjas para supervisar a todos los chicos residiendo en el internado en St. Mary’s. Según entrevistas con Georgia Gammel Valliere, los estudiantes fueron tratados como parte de la familia, y solían comer junto con los Gammels.

    Cuando la Ciudad de Phoenix adquirió la Casa Rosson en 1974, había un total de 19 personas habitando la casa, incluyendo 5 personas viviendo en el ático. Un segundo juego de escaleras había sido instalado del segundo piso al ático. Agua corriente y electricidad también fueron añadidos al ático. Durante la restauración de la Casa Rosson, el ático volvió a su estado original, con la excepción de la instalación de aislantes. El ático no cuenta con aire acondicionado.

    Actualmente, parte del ático se utiliza como almacenamiento estacional, con el resto del espacio configurado para visitas VIP.


     

  • The Bathroom - El Baño

    Rosson House had a bathroom when it was built in 1895, something that was very much a luxury at that time. Most toilets were chamber pots inside homes or separate outhouses outside. Cleaning up was done with a pitcher of water with a basin, and small tubs made for sitting would be set up in the kitchen where people would take turns bathing. The Rosson House bathroom is 68 square feet, which is bigger than the average bathroom is today at 40 square feet, and it also has a storage closet.

    None of the fixtures in the bathroom are original, though they are all from the late Victorian time period. There were no markings along the wall to indicate that the original toilet had a high tank. The window frame and screen on the east side of the bathroom are reproductions and are 90% brass, though the original screens were 90% copper. During restoration of the House, the marble and porcelain sink was brought from Ft. Whipple, the porcelain and oak high-tank toilet was brought from a hotel in Prescott, and the porcelain claw-foot bathtub was purchased from California (the oak trim was recreated during restoration of the House).

    The paneling that runs the height of the room behind the toilet are chase boards. A chase is vertical space within a wall for pipes or wires to go through, and these boards were an easy and efficient way for homeowners to access their plumbing without having to dig through their plaster walls if something went wrong.

    When the Higley family lived in the home, they added another washroom to Rosson House on the enclosed first floor back porch. But by the 1970s, it had 9 toilets (though not all full bathrooms) – five on the first floor, three on the second floor, and one in the attic.

    Learn more about the history of sewer systems from our 2021 blog article, Down the Drain.


    La casa Rosson contaba con un baño cuando fue construida en 1895, algo que era bastante lujoso para esa época. La mayoría de los retretes o escusados eran orinales de hoya dentro del hogar o letrinas exteriores. La limpieza se hacía  con una jarra de agua

    La limpieza se hacía con una jarra de agua con un recipiente, y en la cocina se instalarían pequeñas tinas hechas para sentarse, donde las personas se turnarían para bañarse. El baño de la casa Rosson es de 68 pies cuadrados, lo cual lo hace más grande que el baño promedio de hoy en día de 40 pies cuadrados, y también cuenta con un armario para almacenamiento.

    Ninguna de las instalaciones y accesorios del baño son originales, aunque todas son del periodo Victoriano tardío. No habían marcas en la pared para indicar que el retrete original tenía un tanque alto. El marco de la ventana y la mampara del lado este del baño son reproducciones y están hechos de 90% latón, aunque los originales eran de 90% cobre.

    Durante la restauración de la casa, el lavabo de mármol y porcelana se trajo desde Ft. Whipple, el retrete de porcelana y roble con tanque alto se trajo de un hotel en Prescott, y la bañera con patas de porcelana se adquirió de California (el marco de roble fue recreado durante la restauración de la casa).

    Los paneles que llegan hasta el techo detrás del retrete son “chase boards”o tablones de alcance. Este corresponde al espacio vertical dentro de la pared por donde corren las tuberías o cables; estos tablones eran una manera fácil y eficiente para tener acceso a la plomería sin tener que agujerar las paredes de yeso si algo salgo estaba mal.

    Cuando la familia Higley vivió en la casa, le agregaron otro baño a la casa Rosson en el porche posterior cerrado del primer piso. Para los 1970s, la casa tenía 9 retretes (aunque no todos eran baños completos) – cinco en el primer piso, tres en el segundo, y uno en el ático.

    Aprende más acerca de la historia los sistemas de drenaje en nuestro artículo de blog del 2021, Down the Drain (Por el desagüe).